Archivo de la categoría: Colegio Mayor Peñafiel

II Jornada sobre Nuevas Tecnologías en el Colegio Mayor Peñafiel

El Colegio Mayor Peñafiel organiza las II Jornadas de Nuevas Tecnologías, que este año consisten en una serie de conferencias y mesas redondas sobre las tecnologías de firma digital y DNI electrónico; y sobre cómo éstas tecnologías ayudan a prevenir algunos tipos de delitos telemáticos.

Todas las actividades tendrán lugar el día 11 de Abril de 2008 en el Colegio Mayor Peñafiel. La Jornada está acreditada como Curso de Extensión Universitaria de Valladolid, y puede ser convalidada como un crédito de libre configuración a criterio del centro donde se solicite. Las plazas son limitadas, así que es necesario realizar una reserva de plaza a un coste de 5 EUROS. Más información en II Jornadas de Nuevas Tecnologías.

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Andrea Feehery trabaja en el Shellbourne Conference Center (Indiana, EEUU). En este vídeo habla sobre su vocación como numeraria auxiliar, su vida en el Opus Dei, y las reacciones de su familia y amigos

Mons. Ocáriz: «Las puertas del Opus Dei están abiertas a todos»

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Monseñor Fernando Ocáriz (París, 1944) es la persona más cercana al prelado del Opus Dei. Publicamos una entrevista de la agencia Zenit en la que habla de la figura jurídica de la Prelatura Personal.

26 de marzo de 2008

En una entrevista a Zenit, a la luz de los primeros 25 años de la erección del Opus Dei como prelatura personal -la única del mundo-, su vicario general revela cuál es la relación de esta institución con las diócesis y explica que el a veces supuesto «poder» de «la Obra» no es otro que el derivado del Evangelio.
Monseñor Ocáriz ha recibido a Zenit en la sede de Villa Tevere en la Ciudad Eterna, donde está enterrado el fundador del Opus Dei, san Josemaría Escrivá de Balaguer.

Este sacerdote es físico y teólogo. Autor de numerosas publicaciones filosóficas y teológicas, especialmente en el ámbito de la filosofía de la historia y de la cristología, desde 1986 es consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

También es miembro de la Pontificia Academia Teológica y desde el 23 de abril de 1994 es el Vicario General del Opus Dei.

–El Opus Dei nació para ayudar a los laicos en su vida normal. ¿Los laicos son parte de la prelatura del Opus Dei, o la prelatura es sólo para la parte -mínima– de sacerdotes del Opus Dei?

“San Josemaría Escrivá ha ayudado a corregir una concepción errónea de la santidad, como si fuera algo reservado para algunos «grandes». La santidad es hacerse amigo de Dios, dejar obrar al Otro, el Único que puede hacer que este mundo sea bueno y feliz”.

–Monseñor Ocáriz: El Opus Dei nació propiamente para difundir y recordar a todos –sacerdotes y laicos– la llamada universal a la santidad. Como enseñó san Josemaría desde 1928, esta universalidad, es decir, que Dios llama a cada persona, lleva consigo, además, que todas las circunstancias humanas honradas –el trabajo profesional, las relaciones familiares y sociales– pueden y deben ser realidad santificada y santificadora.

Como dijo el cardenal Joseph Ratzinger con motivo de la canonización del fundador del Opus Dei, el mensaje de san Josemaría Escrivá ha ayudado a corregir una concepción errónea de la santidad, como si fuera algo reservado para algunos «grandes». La santidad es hacerse amigo de Dios, dejar obrar al Otro, el Único que puede hacer que este mundo sea bueno y feliz.

Los laicos del Opus Dei, mujeres y hombres, casados y célibes, son parte integrante de la Prelatura, tanto como los sacerdotes que constituyen el presbiterio. La relación entre estos ministros sagrados y los fieles laicos es la propia de la Iglesia.

Al mismo tiempo, cada laico pertenece también a la Diócesis donde tiene el domicilio, como cualquier otro católico. Juan Pablo II lo recordó en diversas ocasiones, refiriéndose concretamente al Opus Dei: el sacerdocio ministerial de los clérigos y el sacerdocio común de los fieles laicos se unen y entrelazan, en unidad de vocación y de régimen para cumplir la misión evangelizadora de la Prelatura, bajo la guía de un Prelado.

–El Opus Dei es la única prelatura personal que existe actualmente. ¿Reciben consultas de instituciones eclesiales que querrían ser una prelatura personal?

–Monseñor Ocáriz: Sí, por ahora es la única prelatura personal. Sin embargo, en la Iglesia hay otras circunscripciones eclesiásticas delimitadas también por un criterio personal, para diversas necesidades pastorales.

Por ejemplo, los ordinariatos que existen en algunos países para la atención de fieles de rito oriental, los ordinariatos militares y una administración apostólica personal erigida hace unos años en Brasil.

La constitución de una prelatura personal corresponde exclusivamente a la Santa Sede; además, el Derecho Canónico prevé que para su erección se consulte a las conferencias episcopales interesadas.

Se trata de una decisión pastoral, dirigida a favorecer la misión de la Iglesia en un mundo caracterizado por la movilidad de las personas. Por ejemplo, en las Exhortaciones apostólicas post-sinodales Ecclesia in America y Ecclesia in Europa, Juan Pablo II menciona las prelaturas personales como posible solución para personas necesitadas de una peculiar atención pastoral, concretamente para grupos de emigrantes.

También es posible que, como ha sucedido en el caso del Opus Dei, la acción del Espíritu Santo, que impulsa a llevar a cabo determinadas tareas apostólicas, origine unas necesidades pastorales que requieran una estructuración en prelatura personal.

No me consta que el Opus Dei haya recibido consultas de instituciones que hayan pensado en la posibilidad de ser prelatura personal. En cambio, sí es relativamente frecuente que sean llamadas personas del Opus Dei para explicar la experiencia de la Prelatura en estos años: en congresos, jornadas de estudios, reuniones pastorales, etc.

–¿Qué hay de cierto en la supuesta independencia –o autonomía, si lo prefiere– del Opus Dei por el hecho de ser jurídicamente una prelatura personal?

–Monseñor Ocáriz: La realidad es exactamente la contraria. Erigir una prelatura significa precisamente «dependencia»: poner a una parte del pueblo cristiano en dependencia pastoral de un miembro de la jerarquía eclesiástica.

No tiene sentido hablar de independencia o autonomía pues, al contrario, el Opus Dei depende de un prelado nombrado por el Romano Pontífice.

El prelado y sus vicarios ejercen la potestad eclesiástica en comunión con los demás pastores, bajo la suprema autoridad del Papa, de acuerdo con las normas universales de la Iglesia y las normas particulares contenidas en los Estatutos que la Santa Sede ha establecido para la Prelatura.

Pienso que la experiencia de la presencia del Opus Dei en numerosísimas diócesis de los cinco continentes puede contribuir a que se comprenda, también desde un punto de vista práctico, que la novedad de las prelaturas personales, introducida por el Concilio Vaticano II, no perjudica la unidad en las Iglesias particulares, sino, al contrario, supone un servicio a éstas en la general misión evangelizadora de la Iglesia.

Como escribió Benedicto XVI al actual prelado, monseñor Echevarría, con ocasión del cincuenta aniversario de su ordenación sacerdotal, «cuando fomentas el afán de santidad personal y el celo apostólico de tus sacerdotes y laicos, no sólo ves crecer la grey que te ha sido confiada, sino que proporcionas un eficaz auxilio a la Iglesia en la urgente evangelización de la sociedad actual».

– ¿Es correcto decir que hay «obispos del Opus Dei»?

“A quien se acerca a una actividad apostólica promovida por la prelatura –sus puertas están abiertas a todos– se le ofrece un horizonte de vida cristiana”.

–Monseñor Ocáriz: Depende de lo que se entienda con esa frase. Cuando un sacerdote del presbiterio de la prelatura es llamado por el Santo Padre al episcopado, como ha ocurrido algunas veces, le sucede lo mismo que a cualquier sacerdote diocesano: deja de estar incardinado en la circunscripción eclesiástica de la que procede, aunque continúe recibiendo asistencia espiritual de la Prelatura. Tiene la misma condición canónica que la de cualquier otro obispo.

Como es obvio, el prelado del Opus Dei no tiene potestad alguna sobre la misión episcopal de esos obispos.

–Supongo que pensará que no existe un antes y un después en el Opus Dei a causa del fenómeno del “Código da Vinci”.

–Monseñor Ocáriz: Evidentemente, no. Suponer que esa novela pueda tener una incidencia histórica tal para determinar un antes y un después en el Opus Dei carece de sentido.

Distinto es el influjo que haya podido tener en algunas personas. Sin ignorar la desorientación que ese tipo de literatura puede provocar en algunos lectores, me consta que numerosas personas han decidido ponerse en contacto con la Prelatura y sus actividades de formación cristiana, precisamente como consecuencia de la información sobre la Obra que se dio, para contrarrestar serenamente las falsedades de ese libro.

También han sido numerosísimas las muestras de solidaridad con el Opus Dei por parte de periodistas, escritores y otras personas que han seguido más de cerca la información sobre este tema. Se ha experimentado, también con este motivo, una estupenda solidaridad eclesial: son momentos en los que se palpa que la Iglesia es familia.

–A veces se oye hablar del «poder» del Opus Dei. ¿Por qué cree que se ha generado esta imagen?

–Monseñor Ocáriz: A pesar de las limitaciones personales –ni somos ni nos consideramos «los primeros de la clase»–, Dios ha bendecido con abundantes frutos apostólicos la labor de almas del Opus Dei.

Visto humanamente, quizá eso puede parecer a algunos como expresión de «potencia» o «poder».

En realidad, la Obra es una pequeña parte de la Iglesia, y su «poder» consiste en el que de ahí le proviene: el Evangelio que -como escribe san Pablo- es «fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree». Los frutos de la labor de los fieles del Opus Dei los suscita el Espíritu Santo en la Iglesia y mediante la Iglesia.

A quien se acerca a una actividad apostólica promovida por la prelatura –sus puertas están abiertas a todos– se le ofrece un horizonte de vida cristiana.

Quien se acercase a la Obra buscando influencias humanas u otro tipo de bienes que no sean los espirituales, no podría resistir mucho tiempo: oiría hablar de amor a Jesucristo y a la Iglesia, de compromiso cristiano, de vida espiritual y de servicio generoso a los demás.

Por Miriam Díez i Bosch

Concierto de piano en el Colegio Mayor Peñafiel

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El lunes 10 de marzo de 2008 a las 22.00 horas, tuvo lugar en el Colegio Mayor Peñafiel una velada de piano a cargo de Carlos Martínez López-Picazo y Manuel Angel Álvarez Casado, dos jóvenes intérpretes formados en el conservatorio manchego y madrileño, respectivamente. La primera parte se interpretaron las siguientes piezas Valse Op. 69 de Chopin; Claro de Luna de Debussy; el Nocturno Op. 72 Nº 1 de Chopin, el Romance Sans Paroles Op. 17 Nº 3 (Faure) y una obra compuesta por el propio intérprete Carlos Martínez.

La segunda parte corrió a cargo de Manuel Ángel Álvarez que interpretó Moonlight Sonata, First Movement, Op. 27 Nº 2 de Beethoven; Aragonaise de Massenet; Malagueña de Albéniz; Sacro-Monte de Turina y la banda sonora de la película Titanic.

La mirada de Harambee: Sinfonía Solidaria

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Con “el corazón puesto en la Natividad de Jesús y con la mirada dirigida hacia África”, la Joven Orquesta Ciudad de Valladolid interpretó en la tarde del 22 de diciembre un concierto compuesto por piezas navideñas, organizado por la fundación Schola y Harambee, cuyos beneficios se destinarán a colaborar con el Hospital Monkole de Kinshasa (República Democrática del Congo) en la creación de tres dispensarios materno-filiales en barrios periféricos de la capital. Más de 1.500 personas abarrotaron la sala sinfónica del recientemente inaugurado Centro Cultural Miguel Delibes. Entre las autoridades presentes se encontraban la representante de la embajada de la R.D. del Congo Nadine Tchamlesso, y los presidentes de la Fundación Schola y de Harambee España, Arturo León y Juan Luis Rodríguez Fraile, respectivamente. El programa -interpretado por la Joven Orquesta, en colaboración con el Ballet Joven Piluca Farto, de León, y la Coral Capilla Clásica, de Valladolid- estuvo compuesto en su primera parte por El cascanueces, de Tchaikovsky, adaptado por Monsalve y Farto, y una versión muy especial del primer movimiento de la Sinfonía de los juguetes, de Leopold Mozart, en la que un grupo de 8 estudiantes de música menores de 12 años acompañó a la orquesta con juguetes de verdad.
La segunda parte estuvo dedicada por entero a un oratorio navideño inspirado en relatos bíblicos y con música basada en El Mesías, de Händel, y otras obras relacionadas con la Natividad. Tras el concierto, en cuya financiación colaboraron la Junta de Castilla y León, la Diputación de Valladolid, el Ayuntamiento y diversas empresas y centros educativos , tomaron la palabra para agradecer la colaboración de todos los asistentes la Dra. Louise Lalu, colaboradora de Harambee R.D. del Congo, y la Dra. María José Soga, jefe de sección de neonanotología del Hospital Río Hortega y coordinadora de Harambee en Castilla y León.

Solidaridad con Costa de Marfil desde Tordesillas

web1.jpgweb3.jpg La Asociación Valdearcos de Tordesillas, junto con la Fundación Cauce, organizaron en el centro de convivencias El Rincón, un acto Solidario para recaudar fondos destinados a un proyecto en Costa de Marfil: la ampliación de las ins­talaciones que albergan el dis­pensario médico de una pequeña aldea a 30 kilómetros de Abidján, capital de Costa de Marfil. Colette Kadja, representante de la oenegé Educación y Desarrollo, fue la encargada de explicar cuál es la situación actual que atra­viesa Costa de Marfil, cuáles son los medios con los que se cuenta para que las personas de esta zona aprendan a valerse «por sí mis­mas», es decir, cómo se les enseña un oficio, por ejemplo, para apor­tar ingresos en sus familias. En todo momento y viendo el gran entusiasmo que los asistentes a esta Cena Solidaria ponían para la causa, Colette Kadja muy emo­cionada dio las gracias en nombre de todas aquellas personas a las cuales esta aportación les va a ayu­dar durante un tiempo. Este acto es el segundo año consecutivo que se lleva a cabo y con el dinero que se recaudó entonces se colaboró en la construcción de un pozo que ya funciona.

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La gran aventura africana

                 Esther Toranzo es una zamorana de 82 años llena de vitalidad. Licenciada en Derecho trabajó primero en Madrid, después durante quince años en Inglaterra hasta que un día decidió trasladarse a África para ayudar en la educación de las mujeres de ese continente. En 1965 se marchó a Nairobi bajo la mano de la fundación Kianda. Participó en la creación de una escuela de secretariado, primer paso de varios proyectos educativos.

Vivió 25 años en África hasta que una enfermedad cardíaca –que se agravaba con los 2.000 metros de altitud Nairobi- la obligó a regresar a España. Ahora reside en Alicante.

En Kenia participó en la creación de varios proyectos. Además del ya mencionado, impulsó una escuela de estudios institucionales a la que seguirían los clubes de alfabetización, escuelas agrarias y clubes de bachilleres. Allí acudían alumnos procedentes de más de 14 países africanos. Con el paso del tiempo se logró crear una Universidad, la Strathmore University.

África dejó en su vida una honda huella. Esto la animó a escribir el libro titulado “En el corazón de África”, un conjunto de recuerdos de su vida en el continente. Más adelante volvió a repetir su experiencia literaria con “Deja que África te hable”. Esta mujer, miembro del Opus Dei, asegura que África conserva valores fundamentales que en el mundo occidental se están perdiendo y piensa que deben recuperarse.

Ahora colabora con tesón en un ambicioso proyecto solidario llamado Harambee, que en swahili significa “todos a una”. Se trata de un plan puesto en marcha con motivo de la canonización de Josemaría Escrivá. Busca ayudar a África de una manera diferente. Esther explica que “no se trata de dar dinero, ni medicinas ni comestibles de un modo paternalista, sino preguntando qué proyectos necesitan y consiguiendo un contrato para llevarlos a cabo, subvencionándolos cuando están terminados, con facturas y todas las cuentas claras”. Ya se ha puesto en marcha en más de treinta proyectos en 14 países.