Presentación en Valladolid de “Una luz encendida”

La Asociación Cultural Prados de Valladolid, presenta el libro “Una luz encendida” de Javier Medina, que relata la vida de Dora del Hoyo, primera Numeraria Auxiliar del Opus Dei. Este acto tendrá lugar en el Salón de Actos de Cajamar, C/ Miguel Íscar, 1, el próximo 6 de Junio a las 20 horas.   

Dora contribuyó con su trabajo y su labor apostólica a dignificar el trabajo en el hogar. Con gran entrega y profesionalidad, otorgó el aire de familia esencial de los centros de la Obra, y colaboró en la formación profesional de quienes más tarde seguirían su mismo camino.


Materializó con su vida las enseñanzas de San Josemaría, para quien, en palabras del propio fundador, el trabajo del hogar es “un oficio de trascendencia muy particular, porque se puede hacer con él mucho bien o mucho mal en la entraña misma de las familias”.

Dora del Hoyo nació el 11 de Enero de 1914 en Boca de Huérgano (León). Tras desempeñar labores domésticas en el hogar de varias familias, comienza a ser apreciada por su gran competencia profesional.


Conoció el Opus Dei cuando tenía 29 años, en Madrid, en la administración de la Residencia de la Moncloa. Fue la primera mujer que pidió la admisión en el Opus Dei para dedicarse con su trabajo profesional a atender las labores domésticas de los Centros del Opus Dei, el 18 de marzo de 1946, en Bilbao, adonde se había trasladado con el deseo de ayudar en la puesta en marcha de la Residencia Abando. Destacaba en ella la devoción eucarística -la Santa Misa era el centro y la raíz de su vida interior-, un tierno amor a la Santísima Virgen y a San José, y el recurso confiado a su Ángel Custodio. Supo corresponder con fidelidad a la llamada divina.

Por invitación de san Josemaría, se trasladó a Roma el 27 de diciembre de 1946, para colaborar en la administración doméstica de la sede de la Prelatura y en la formación de quienes debían aprender a desarrollar con competencia esos trabajos. Desde entonces, Dora del Hoyo residió establemente en Roma, y proporcionó a san Josemaría una preciosa ayuda, también en otros países, como Inglaterra, Francia e Irlanda.


Después de la marcha al cielo de san Josemaría, siguió formando, con su actividad profesional, a mujeres más jóvenes, provenientes de todo el mundo, siendo también de este modo un apoyo para el primer sucesor del fundador del Opus Dei, mons. Álvaro del Portillo.

La competencia y la abnegación que siempre mostró en el trabajo han hecho que sea conocida en más de cincuenta países, y sea muy apreciada por los que tienen devoción a san Josemaría. Por esto, el actual prelado del Opus Dei, mons. Javier Echevarría, ha dispuesto que sus restos mortales reposen en la Cripta de la Iglesia Prelaticia de Santa María de la Paz, en Roma, cerca de san Josemaría Escrivá y mons. Álvaro del Portillo. De este modo muchos de los que la conocieron, o que han admirado la función que desempeñó en el Opus Dei, podrán manifestarle el homenaje de su afecto y agradecimiento.

El lector puede encontrar una amplia información sobre Dora en la página web Dora del Hoyo

 

 

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