El Arzobispo de Valladolid clausura la fase diocesana del proceso de canonización de Encarnación Ortega Pardo, unas de las primeras fieles de la Prelatura del Opus Dei

Monseñor Ricardo Blázquez Pérez, Arzobispo de Valladolid, clausuró el 20 de enero la fase diocesana del proceso de canonización de la Sierva de Dios Encarnación Ortega Pardo (1920-1995), fiel de la Prelatura del Opus Dei desde 1941.

Vídeo del acto

Apenas tres años después de su inicio, y con casi seis mil folios presentados a tal efecto, la causa ha cubierto su primera etapa con la clausura de la instrucción diocesana que ha tenido lugar esta tarde en el Salón del Trono del Arzobispado de Valladolid.

Este acto precede al envío a Roma de toda la documentación recogida, con destino a la Congregación para la Causa de los Santos.  Durante el mismo, José Carlos Martín de la Hoz, postulador de la causa, ha querido enmarcar la trayectoria de “Encarnita” –como era conocida familiarmente– en el “testimonio de fe” que el papa Benedicto XVI reclamaba a los participantes en la pasada Jornada Mundial de la Juventud.

Gallega de nacimiento, Ortega pidió la admisión en el Opus Dei en 1941. A partir de entonces, pasaría a ser una de las principales colaboradoras del fundador, san Josemaría Escrivá. Primero en Madrid y, más tarde, en Roma, a donde se trasladó en 1946. Tras regresar a España a comienzos de los sesenta, residiría de forma consecutiva en Barcelona, Oviedo y, finalmente, en Valladolid, ciudad en la que falleció en 1995 como consecuencia de un cáncer.

Al hilo de esta trayectoria, Martín de la Hoz ha destacado la decidida actuación de Encarnita en favor de “la dignidad de la mujer” a través del “impulso de diversas tareas de formación, asistenciales y educativas”, así como por medio de “su trabajo en el campo de la moda”. Citando a la propia Sierva de Dios, de la Hoz ha explicado el empeño en el desarrollo de estas actividades como el fruto de “la perseverancia en la ilusión del trabajo comenzado”. Por último, el postulador ha indicado que, aun a falta de que la Iglesia emita su juicio definitivo, “la fama de santidad de Encarnita se ha extendido por el mundo entero”. Con todo, no ha querido cerrar su intervención sin apelar a los presentes a acelerar el proceso de canonización poniendo por escrito todos los favores y gracias obtenidos merced a su intercesión.

                           El Arzobispo con unas primas y amigas de Encarnita.

Antes de dar por concluido el acto, Monseñor Blázquez ha manifestado su satisfacción por presidir la clausura solemne de la instrucción diocesana. El arzobispo ha mostrado igualmente su alegría por haber tenido la oportunidad de descubrir “una trayectoria admirable”, a la vez que “familiar y muy próxima a nosotros”. En su opinión, esta cercanía no es únicamente “en el tiempo y en el espacio”, sino que también se revela en el modo en que Encarnita sobrellevó su enfermedad. Blázquez ha expresado asimismo su particular cariño hacia la Sierva de Dios por su localidad natal –Ponte  Caldelas–, que le ha permitido rememorar sus tiempos como obispo auxiliar de Santiago de Compostela; y por la figura de su hermana Teresa María, priora de las dominicas de Olmedo, quien también se halla en proceso de canonización.

Finalmente, Blázquez ha terminado recalcando su deseo de que la siguiente cita derive de una celebración “excelente y más gratificante”.

                                   En primer plano, varias parientes de Encarnita.

Noticia en El Día de Valladolid

Causa de canonización de Encarnita Ortega

Noticia en Web Opus Dei

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