Claves históricas para entender el Siglo XXI

Según informa la revista Iglesia en Valladolid, la oficina de información del Opus Dei en Valladolid organizó un desayuno de trabajo con los medios de comunicación de nuestra ciudad en el que Pablo Pérez (catedrático de Historia Contempóránea) disertó sobre el siguiente tema: ” Claves históricas para entender el siglo XXI”.

Comenzó su discurso hablando sobre la actual crisis que vivimos, a la que se refirió como una crisis demográfica, se refirió a que  en Europa hasta el siglo XIX las sociedades no podían crecer mucho, la industrialización, la medicina, la higiene significó la concentración de grandes núcleos de población, sin embargo la sociedad actual con el colapso de nacimientos afecta a todos los ámbitos de la economía (pensiones, trabajo…).

Pérez nos habla del siglo XIX y principios del XX en el que la mentalidad tecno-científica de la sociedad burguesa piensa que traerá la paz y la solución a todos los problemas (enfermedades, guerra, hambruna…), en definitiva que el mal desaparecería. Pensaban que una sociedad suficientemente culta y bien organizada debería ser feliz. Se impone la racionalidad a lo sobrenatural y espiritual. Sin embargo, nos dice Pérez, que la responsabilidad del mal es nuestra, está en nuestras decisiones y no en la propia tecnología. La llegada de dos grandes guerras mundiales en el siglo XX trunca este optimismo vital, ya que finalmente el desarrollo de la técnología y de la ciencia son incapaces de resolver pacíficamente los conflictos. Los orgullos nacionalistas, el poder, la competitividad pueden sobre la idea de que la guerra es un mal negocio. Se confundieron con la dos: la Primera Gran Guerra nadie creyó que fuera a estallar y la Segunda pensaron que ocurriría en el 36, la tardanza dio el suficiente tiempo a Alemania a organizarse y armarse. Para Pablo Pérez hay varios tipos de forma de reaccionar contra el mal de algunas sociedades, por ejemplo el modelo soviético se basa en la prohibición del mal, el norteamericano lo frena con la violencia. Para este último nos ilustra con la película de Clint Eastwood  “Sin perdón”, en el cual la violencia genera más violencia.

También habló sobre los medios de comunicación y de como estos y los ciudadanos deben desconfiar siempre de sus gobernantes y de como las sociedades democráticas también son causantes, a veces,  de grandes problemas (explotar recursos de países subdesarrollados, causar o intervenir en conflictos bélicos…). Esto es solo un pequeño resumen de un discurso que abordó muchos temas y reflexiones desde el punto de vista histórico para ayudarnos a entender un poquito mejor el mundo que nos toca vivir ahora.

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