Opus Dei en Valladolid: siete décadas de fe y mundo

Con motivo de este aniversario se celebró el sábado una Jornada con el título “Fe y Mundo” en el Centro de Congresos de la Feria de Muestras de Valladolid.

25 de octubre de 2009
El Norte de Castilla

Decenas de personas celebraron ayer en el auditorio de la Feria de Muestras el 70 aniversario de la llegada del Opus Dei a Valladolid con una jornada de conferencias en la que participaron Pablo Pérez, profesor titular de Historia Contemporánea de la Universidad de Valladolid; Paola Binetti, diputada del Parlamento italiano, y Juan Manuel Mora, vicerrector de la Universidad de Navarra y trabajador del departamento de comunicación del Opus Dei en Roma entre 1991 y el 2006. Bajo el lema Fe y Mundo, celebraron esta jornada conmemorativa «con sencillez y sobriedad castellana, como corresponde a esta tierra».

Público Fe y Mundo

Setenta años que, tal y como recordaron durante la jornada de ayer, comenzaron a raíz de los viajes que jóvenes universitarios realizaban desde Madrid. «Estos jóvenes compaginaban sus estudios con extender la labor por toda España», explica Alberto García Chavida, de la oficina de información del Opus Dei en Valladolid. «En aquellos tiempos conocieron a Teodoro Ruiz, persona que quedó fascinada por la personalidad de San Josemaría», añade. Teodoro Ruiz estudiaba Derecho, tenía novia y ya habían comprado un piso al que mudarse una vez que hubieran contraído matrimonio. «Sus planes cambiaron, y de hecho, ése piso fue el primer centro del Opus Dei en Valladolid, que así fue la tercera ciudad de España en tener una labor apostólica de forma continuada», añade.

Primero fue Madrid. El Opus Dei nació allí en 1928 y varios universitarios y profesionales jóvenes «se pusieron en contacto con la Obra». «En 1936 se preparaba la expansión de la labor a Valencia, pero el inicio de la Guerra Civil truncó estos planes y hubo que esperar al final del conflicto para marchar a la ciudad del Turia». Pronto comenzaron viajes periódicos a otras capitales, como Valladolid o Zaragoza, y «aunque se pusieron centros en otras ciudades a principios de los años cuarenta, se mantenía una estrecha relación con el centro de Madrid».

Casa de El Rincón
El inicio de la labor estable en Valladolid tuvo lugar en la casa de El Rincón, en la calle Montero Calvo en el año 1941. La inauguración del Colegio Mayor Peñafiel, obra corporativa, tuvo lugar 40 años después. Entre los hitos del Opus Dei en Valladolid, sus miembros recuerdan «la visita de Álvaro del Portillo, primer prelado y sucesor de San Josemaría, en el año 1988». Además, disponen de una casa de retiros en una finca de Tordesillas, abrieron el Colegio Alcazarén en La Victoria y en marzo del 2005 la ciudad recibió la visita de monseñor Javier Echevarría, prelado del Opus Dei. Las iniciativas de carácter social y educativo son variadas, «pero aunque son relevantes, no son lo más importante. Lo específico del Opus Dei es enseñar a los cristianos corrientes a ser mujeres y hombres de oración. Eso es lo nuestro», explican.

Hoy, en Valladolid, cerca de mil personas pertenecen al Opus Dei. «La mayoría madres y padres de familia. También hay 26 sacerdotes de la Prelatura. Somos una organización desorganizada, los fieles del Opus Dei participamos en algunas actividades de carácter formativo, y luego cada uno hace su vida como Dios le da a entender», explica García Chavida. Esas tareas formativas, aseguran, tienen que ver con «el mensaje central del Opus Dei».

«Ante el desencanto y la pérdida de valores trascendentes, la alegría y optimismo es siempre algo a tener en cuenta. Claro que no es fácil, pues hay que vencer una cierta inercia y el pasotismo de determinados ambientes, pero esto ha de ser un aliciente, es como todo un reto que nos planteamos», afirman.

«Limonada del limón»

¿Y lo de ‘El código da Vinci’? «Hemos hecho limonada con el limón. Y me consta que son unos cuantos los que se han acercado a nosotros precisamente por el revuelo montado. Nos ha llevado a espabilar y eso siempre es bueno», añade García. «La autocrítica no siempre es fácil. En el Opus Dei hay bastante autocrítica. Yo me examino todas las noches, pero por encima de todo está el amor a Dios que todo lo comprende. El Opus Dei no es para gente buena, sino para gente que quiere mejorar acercándose a Dios», concluye.

En la organización de la jornada, coordinada por la Oficina de Información de la Prelatura, han colaborado también la Asociación de cooperadores de la Prelatura del Opus Dei y la Agrupación de Antiguos alumnos de la Universidad de Navarra en Valladolid.

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