«Quiero transmitir que es una maravilla vivir entregado a Dios y a los demás»

FranDomingo, 07-06-09

ABC Castilla y León. POR HENAR DÍAZ

VALLADOLID. El pasado 23 de mayo Francisco Peláez, de 34 años, era ordenado sacerdote junto a otros 30 diáconos miembros del Opus Dei de 13 países. Ayer celebró en la parroquia de San Fernando de Valladolid su primera misa con el objetivo de transmitir a sus fieles que vivan al máximo su «vocación cristiana» y lamentando la falta de vocaciones «para la gran necesidad que tiene la sociedad actual de Dios y de los sacramentos».

-¿Qué le lleva a un chico joven a convertirse en sacerdote?

-Primero, unas ganas locas de hacer el mayor bien posible a la gente y luego, según se te van presentando ocasiones, vas tomando decisiones. Ponerme en manos de Dios fue lo que me llevó a entregarme al Opus Dei, y al poco tiempo de estar en él, escribí al Prelado diciendo que estaba dispuesto a ser sacerdote. Al cabo del tiempo fue el Prelado quien me preguntó si seguía sin tener ningún inconveniente en ordenarme y le dije que no, que estaba encantado. Ya en el Opus Dei se vive una entrega bastante intensa tanto a Dios como a los demás, así que ser sacerdote no es más que una manera distinta de servir, aunque con la misma intensidad.

-¿Cuando comenzó a pensar que el sacerdocio podía ser su vocación?

-Cuando tenía siete u ocho años era ya una inquietud que tenía, aunque no sabía muy bien como llevarlo a la práctica. Luego cuando llegué a la adolescencia aquéllo quedó más en un segundo plano y fue finalmente cuando me entregué a Dios en el Opus Dei cuando dí el paso definitivo. Con aquel paso le entregué un cheque en blanco a Dios para estar dispuesto a lo que sea, y por supuesto, en ese cheque entraba la posibilidad de ordenarme sacerdote.

-¿Tenía pensado ya con mucha antelación lo que quería decir el día en que celebrase su primera misa?

-La tenía preparada sobre todo interiormente, con mucha ilusión. La preparé rezando por tener personas que transmitan los frutos de la misa y luego también pensando en esas personas que dijeron que iban a rezar por mi primer día porque no podían asistir.

-¿Por qué has elegido para tu primera misa la parroquia de San Fernando?

-Porque de pequeño estuve viviendo muy cerca de esta parroquia, en el barrio de La Rondilla. Allí hice mi Primera Comunión, la Confirmación, y entonces son muchas horas y muchos otros actos los que me ataban ella, por lo que me parecía bonito celebrar la misa allí.

-¿Qué les quieres trasladar a sus fieles?

-Les quiero transmitir mi experiencia personal, que es una maravilla vivir entregado a Dios y a los demás; que uno se siente muy lleno. Quiero animarles a que vivan su vocación cristiana.

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